El Doctor Ingeniero y COO de Centria Group intervendrá el 23 de septiembre en el Auditorio Torre de las Américas, dentro del summit ejecutivo organizado por el Club Kiwanis de Panamá, con una conferencia sobre cómo la optimización para motores generativos (GEO) está transformando la manera en que las marcas están (o dejan de estar) presentes en las respuestas de la inteligencia artificial.
Ciudad de Panamá, septiembre de 2026. — El próximo 23 de septiembre, un centenar de directivos panameños se reunirá durante una mañana en el Auditorio Torre de las Américas para el LiderIA Summit 2026, el summit ejecutivo sobre inteligencia artificial organizado por el Club Kiwanis de Panamá bajo el lema «Liderazgo en la Era de la Inteligencia Artificial». Entre los seis ponentes del programa figura Néstor Romero, Doctor Ingeniero en Innovación Digital, IA y Estrategia Empresarial y COO de Centria Group, que intervendrá a las 09:00 horas con la conferencia «Comunicar en tiempos de IA: marcas, audiencias y reputación en la nueva economía digital».
El eje central de su intervención girará en torno a la Generative Engine Optimization (GEO) —la disciplina encargada de analizar y cuantificar la presencia de una firma en las respuestas que elaboran las plataformas de inteligencia artificial—, contraponiéndola al posicionamiento en buscadores (SEO) que ha regido la visibilidad en la red a lo largo de los últimos veinte años. Romero presentará ante la audiencia tanto el marco teórico como datos empíricos obtenidos de primera mano en el mercado panameño.
«Durante veinte años enseñamos a las empresas a escalar posiciones en Google y a ganar clics. Ese conocimiento no desaparece, pero ya no basta. Cuando un cliente le pregunta a un asistente de inteligencia artificial qué banco, qué seguro o qué proveedor elegir, no ve diez enlaces: ve una respuesta. Y la pregunta que toda dirección debería hacerse es sencilla y a la vez incómoda: ¿aparezco yo en esa respuesta?», plantea Néstor Romero.
El intermediario dejó de ser neutral
La conferencia arranca señalando un cambio de rumbo que, en palabras de Romero, trastoca el centro mismo de aquello que una empresa tiene la capacidad de administrar. Mientras que un buscador se limita a arrojar un listado de hipervínculos y deja en manos del consumidor la elección final, un asistente entrega una contestación ya redactada, tras haber filtrado, sintetizado y jerarquizado unas pocas alternativas. En consecuencia, el usuario no obtiene elementos de juicio para valorar, sino una resolución casi definitiva, envuelta en la soltura y la supuesta solvencia propia de una recomendación experta.
A raíz de dicho cambio, surgen tres efectos inmediatos para cualquier firma. Por un lado, la visibilidad se vuelve un asunto de todo o nada: el que no sale en pantalla no compite en desventaja, sino que queda totalmente fuera del radar. Por otro lado, el espacio útil se reduce drásticamente; allí donde antes entraban diez opciones, hoy en día apenas se muestran tres o cuatro alternativas, sin que exista ya una segunda página o necesidad de bajar. Y, por último, en la gran mayoría de las compañías, esta realidad sigue sin medirse.
«La mayoría de las empresas tiene tableros detallados de posicionamiento en buscadores, informes mensuales de tráfico y responsables asignados a ello. Y ninguna medición de qué dice la IA sobre ellas. Es un activo de marca que hoy funciona a ciegas: sin línea base, sin objetivo y sin responsable», señala el investigador.
Romero recalca asimismo otro desequilibrio que intensifica la dificultad: mientras que en un buscador la marca pugna por un puesto en un listado junto a sus rivales y el usuario contempla la totalidad, en un asistente lucha por formar parte de un grupo sumamente reducido que el comprador recibe ya depurado, desconociendo por completo lo que se ha descartado. La falta de presencia, en este medio, resulta imperceptible igualmente para el consumidor.
Qué es exactamente el GEO y en qué se diferencia del SEO
La conferencia dedicará una parte central a delimitar con precisión una disciplina que, advierte Romero, se está popularizando más rápido de lo que se está verificando. El SEO optimiza para aparecer y ser pulsado dentro de una lista de resultados: sus métricas son la posición, los clics y las impresiones. El GEO busca que el contenido de una marca sea citado, mencionado o incorporado dentro de una respuesta ya sintetizada por la inteligencia artificial; su métrica deja de ser el clic para convertirse en la citación y la prominencia dentro de esa respuesta.
La diferencia, insiste, no es meramente técnica sino estratégica, porque cambia la unidad misma de la visibilidad: ya no se compite por un puesto en una lista, sino por estar presente en una única respuesta.
«En el SEO, quedar segundo todavía te daba visibilidad. En el GEO, o estás en la respuesta o no existes para ese usuario. No hay segunda página donde refugiarse. Esa es la diferencia que las empresas panameñas tienen que entender antes que su competencia».
Qué cambia del SEO al GEO
| Dimensión | SEO (búsqueda tradicional) | GEO (motores generativos) |
| Unidad de visibilidad | Un puesto en una lista de diez enlaces | La presencia dentro de una única respuesta redactada |
| Métrica central | Posición orgánica, clics, impresiones | Citación, prominencia, absorción textual y cuota de citación |
| Quién compara | El cliente, que ve el conjunto de opciones | El sistema, que entrega la comparación ya hecha y filtrada |
| Superficie disponible | Diez resultados, segunda página y scroll | Tres o cuatro nombres, sin segunda página |
| Comportamiento | Determinista y relativamente estable | Estocástico: la misma pregunta puede devolver respuestas distintas |
| Dónde se construye | Mayoritariamente en el sitio propio | En buena medida en lo que publican terceros: medios, foros, reseñas y comparadores |
| Estado de la medición | Disciplina madura, con métricas estables | Campo naciente: abundan las métricas, faltan instrumentos validados |
Datos locales de Panamá, no conceptos extranjeros
Uno de los aspectos que distingue a esta ponencia radica en que Romero prescindirá de ejemplos anglosajones para centrarse en cifras obtenidas directamente del mercado panameño. El grupo de análisis dirigido por él dio a conocer en julio de 2026 el documento público titulado «La banca panameña ante la inteligencia artificial», el cual se fundamenta en 320 interacciones reales con ChatGPT y Gemini ubicadas en Panamá, superando los 10.000 impactos en buscadores y procesando más de 165.000 registros.
Los hallazgos de ese trabajo ilustran con nitidez el fenómeno que la conferencia abordará. En un país con más de cincuenta entidades bancarias con licencia, solo seis concentran el 73 % de todas las menciones de la inteligencia artificial, y una sola aparece en el 97,5 % de las respuestas. La misma pregunta repetida cinco veces devuelve listas distintas: dos respuestas idénticas comparten apenas entre el 58 % y el 61 % de las marcas nombradas. Y el caso más revelador para cualquier dirección de marketing es el de una entidad que aparece en el 76 % de las respuestas de un asistente mientras su web oficial se cita en apenas el 6 % de ellas.
«La conversación sobre su empresa ocurre en terceros, y ahí es donde la inteligencia artificial se informa. Pero la gestión de marca sigue concentrada en el sitio propio. Ese desfase es hoy el principal punto ciego de las direcciones de marketing, y es perfectamente corregible en cuanto se ve», explica Romero.
Asimismo, la investigación refleja que aproximadamente el 28 % de las referencias empleadas por los asistentes brilla por su ausencia entre los cincuenta principales puestos de Google y Bing, derrumbando así la creencia de que resulta suficiente con trasladar el plan de posicionamiento convencional a este novedoso ecosistema.
La ciencia detrás del mensaje
La conferencia se fundamenta asimismo en un eje de estudio académico cuyo fruto inicial ya vio la luz. Durante el mes de agosto de 2026, el journal científico Latitude, dirigido por Quality Leadership University en Ciudad de Panamá, sacó a la luz la revisión panorámica «Medición de la presencia de marca en la optimización para motores generativos: una revisión de alcance sobre métricas y validez», elaborada por Romero en colaboración con otros cinco académicos. Dicha investigación, desarrollada conforme a los lineamientos del Joanna Briggs Institute y documentada bajo el estándar PRISMA-ScR, analizó veintitrés trabajos internacionales de carácter primario y determinó que, a pesar de la gran cantidad de indicadores disponibles, aún no se cuenta con una herramienta con validación científica para cuantificar el posicionamiento generativo de una marca.
«Detectamos un ámbito donde abunda la medición y escasea la validación. Existen conceptos métricos sumamente valiosos, si bien se echa en falta el paso definitivo: comprobar que tales indicadores reflejan con fiabilidad aquello que prometen. Por esta razón, al dirigirme a un auditorio de altos cargos, suelo lanzar una advertencia inicial basada en la prudencia: desconfíen de cualquiera que les plantee fórmulas mágicas», sostiene.
El riesgo del que casi nadie habla
La intervención abordará asimismo un aspecto que va más allá del marketing para adentrarse de lleno en la administración del riesgo reputacional. El estudio sobre la banca panameña evidenció que un banco en fase de liquidación avalada por el supervisor continuaba siendo propuesto activamente por los operadores para adquirir servicios que ya no prestaba, con mayor insistencia todavía en las consultas específicas que en las cuestiones generales.
Este supuesto ejemplifica una amenaza latente para cualquier industria: los datos obsoletos se propagan y, al integrarse en una contestación formulada en tiempo presente, adquieren una falsa apariencia de actualidad que ningún repertorio de hipervínculos lograba transmitir. Dicha advertencia cobra especial trascendencia para aquellas corporaciones involucradas en procesos de fusión, compraventa o renovación identitaria, puesto que la propia información transitoria termina perpetuando la relevancia comercial de una entidad que dejó de funcionar.
«El peligro no radica únicamente en la desaparición. Consiste en que un mecanismo automatizado retrate su negocio con referencias obsoletas, lo exhiba mediante datos erróneos o sugiera por el contrario a una competencia que ya ni siquiera opera. E infortunadamente, en la actualidad, ni la propia compañía ni el supervisor disponen de un método consolidado para advertirlo».
Qué se lleva un directivo de la sala
Coherente con el propósito declarado del summit —convertir la conversación sobre inteligencia artificial en decisiones de negocio—, Romero cerrará su intervención con un conjunto de líneas de trabajo accionables, deliberadamente formuladas como criterios y no como tácticas: medir antes de intervenir y hacerlo bien, dejar de mirar solo la pregunta genérica de la categoría, gestionar activamente lo que se publica fuera de la web propia, no asumir que un buscador representa a todos y vigilar no solo cuánto se habla de la marca, sino qué se dice de ella.
«Mi objetivo con una sala de directivos no es que memoricen una herramienta que dentro de un año habrá cambiado. Es que salgan con una pregunta grabada: cuando la inteligencia artificial hable de mi sector, ¿qué va a decir de mi empresa? Quien sepa responder y actuar sobre esa pregunta va a liderar su mercado en la próxima década», concluye.
Ámbito de actuación | En qué consiste |
1. Cuantificar antes de actuar | Ejecutar cada consulta en triple ocasión como mínimo, abarcar el abanico de intenciones del usuario y desglosarla empleando diversos asistentes de forma independiente. Evaluar mediante una única pregunta corre el riesgo de ofrecer un panorama distorsionado frente a la realidad. |
2. Ampliar el foco más allá del término genérico | Tratándose de una firma especializada, la cuestión verdaderamente útil no es la genérica del sector, sino aquella vinculada directamente a su artículo o sector específico. |
3. Controlar la conversación externa a la página web | Las acciones con gabinetes de prensa, portales comparativos, plataformas de valoraciones y material aportado por la comunidad dejan de funcionar como meras herramientas comunicativas para transformarse en activos clave de posicionamiento. |
4. Descartar que un único motor agrupe a la totalidad | Ambos buscadores principales arrojan resultados diferentes, y una proporción considerable de las referencias empleadas por la inteligencia artificial no aparece en ninguno de ellos. |
5. Supervisar el contenido y no únicamente el volumen | El peligro no radica tan solo en pasar inadvertido: también incluye la difusión de información obsoleta, la asignación incorrecta de datos o la sugerencia de algún rival comercial inactivo. |
Un summit ejecutivo con causa social
El LiderIA Summit 2026 tendrá lugar el 23 de septiembre, desde las 07:30 hasta las 12:30 horas, en el Auditorio Torre de las Américas, ubicado en el distrito financiero de Ciudad de Panamá; este encuentro cuenta con plazas limitadas a un centenar de participantes y está dirigido específicamente a altos cargos como CEOs, CFOs, directores y consejeros. La agenda, desarrollada por completo en castellano, congregará a media docena de expertos a través de ponencias consecutivas y momentos destinados al networking: Alex Isaac Horvitz (CEO de HCS Capital), Néstor Romero (Centria Group), Christian Corredoira (CEO de Digital Ideas), Edwin Contreras (Cable & Wireless Business), Jorge Saa (Microsoft Panamá) y Jaime Blanco Landau (CLAdirect), quienes abordarán asuntos que abarcan desde la inteligencia artificial agéntica hasta la ciberseguridad, pasando por la mentalidad corporativa y el ámbito comercial.
La organización corre a cargo del Club Kiwanis de Panamá, que destinará el 100 % de los fondos recaudados a sus programas de servicio y liderazgo para la niñez. La inscripción, con un coste de 150 dólares por persona, se gestiona a través de la web oficial del evento, lideria.ai/summit. La revista Vida y Éxito 360 figura como media partner.

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